Argumentos cristianos a favor del aborto.

El domingo pasado leímos en los diarios como las activistas de Femen se habían manifestado de la forma habitual contra una marcha anti abortista. Nunca he sido muy partidario de Femen porque me da la impresión que el medio enturbia el mensaje. Esté o no de acuerdo con sus reivindicaciones, lo de las chicas en top less no me parece nada nuevo ni rompedor, al contrario, me parece una táctica comercial que de tan vista ya aburre, sobre todo cuando da la casualidad que la mayoría de las activistas son jóvenes y guapas.  De hecho parece ser que avanzan en este aspecto y me sorprendió gratamente ver a una activista de Femen que utiliza una talla de pantalón similar a la mía en la última protesta.

Un agente de la Policía N.acional intenta evitar que las activistas...

Pero no he escrito este post para hablar de Femen, sino de los grupos antiaborto, o pro vida. Me sorprende que detrás de las marchas y grupos que reivindican que se prohíba el aborto estén la iglesia católica y muchas iglesias protestantes. ¿Estos señores conocen su doctrina? ¿se han leído la Biblia? Curiosamente una lectura de la Biblia nos muestra como el Dios cristiano nunca ha sido demasiado respetuoso con la vida humana, ni siquiera la de los fetos ni la de los recién nacidos.

Primera contradicción: La iglesia católica lleva su respeto a la vida hasta antes de la concepción. El uso de preservativos o de métodos anticonceptivos que supongan un impedimento en que el esperma cumpla la sagrada función de fecundar al óvulo se prohíbe. Lo mismo con la masturbación o pecado de Onán, al que Dios castigó por no querer fecundar a su cuñada haciéndole pagar con su vida ¿y el respeto de Dios a la vida? Si que se autoriza el método Ogino y derivados (también conocido como “La Ruleta Vaticana” por su gran riesgo de fecundación) en el cual no hay ningún dispositivo ni barrera, más allá de los ciclos femeninos.

Pero ¿atentamos contra la vida utilizando preservativos? ¿Está vivo el esperma? De momento ya tenemos que antes de la fecundación la Iglesia, especialmente la católica, mete baza. Pero ¿qué pasa luego?

Una vez fecundado el óvulo ¿un zigoto es un ser vivo? En principio la Iglesia asume que si, puesto que no tolera ningún plazo, por limitado que sea y penaliza gravemente la utilización de métodos como la píldora del día después que pueden tener su efecto sobre óvulos fecundados.  Pero ¿qué dice la Biblia?  en Levítico 17:11 podemos leer:

11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.

El pasaje no deja lugar a demasiadas interpretaciones. La vida está en la sangre. La ciencia nos dice que el feto empieza a desarrollar vasos sanguíneos a partir de la segunda semana y no tiene una hematopoyesis completa hasta la sexta semana. Biblia en mano, si la vida está en la sangre, Hasta la sexta semana el feto no estaría vivo porque no tiene sangre completa. Osea que la doctrina va por una parte, pero la Biblia dice otra cosa. Recordemos que la Biblia se considera palabra de Dios y directamente inspirada por él… ¿o es que Dios no sabe embriología? Por lo tanto aquí tenemos una ley de plazos autorizada por Dios. No entiendo como criticaron tanto a los gobiernos socialistas (y no tanto al de Aznar) por aplicar unos supuestos en los que se permitía la interrupción voluntaria del embarazo.

Tampoco parece que un feto tenga demasiado valor para Dios. En Éxodo 21: 22-23 se puede leer:

22 Si en una riña los contendientes golpean a una mujer encinta, y la hacen abortar pero sin poner en peligro su *vida, se les impondrá la multa que el marido de la mujer exija y que en justicia le corresponda.

23 Si se pone en peligro la vida de la mujer, ésta será la indemnización: vida por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura, golpe por golpe, herida por herida.

Por lo tanto, provocar un aborto se castiga con una multa y dañar a una mujer por la ley del talión. Queda claro que la valoración del feto no es la misma que la de una persona. Y aquí no hay plazos, se aplica la misma ley a un feto de 1 mes que a uno de 8 meses y medio.  Por cierto, que este capítulo también habla de las normas que rigen las penas para el que maltrate a sus esclavos (y son bastante suaves).

¿Respeto de Dios por la vida? La Biblia no lo tiene tan claro.

Pero, asumamos que hemos superado el plazo. ¿Qué respeto manifiesta Dios o sus elegidos por la vida? ¿Pertenecería el Dios cristiano a una asociación pro-Vida? Hay un dato que nos debe hacer reflexionar. En la Biblia se pueden atribuir más de dos millones de muertes a Dios, y solo 10 al demonio. Curioso ¿no? Pero bueno. Matar a alguien, además de vulnerar uno de sus mandamientos de su propia ley y del respeto a la vida que proclaman los antiabortistas, puede ser una forma de castigo a los pecadores o a los pueblos enemigos de Israel… a veces. El poco respeto de Dios hacia la vida puede ser cruelmente refinado. Hay pasajes de la biblia que deberían hacer reflexionar a más de un creyente.

Por ejemplo: en el Exodo 12:29

29 Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Veamos: Dios para castigar al faraón por esclavizar a los judíos ordena matar a todos los primogénitos de Egipto. Matando a niños inocentes por castigar a un solo hombre… vaya respeto.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=FpRbtq2e0S0[/youtube]

Ya sabeis… la Biblia la escribió Dios.

No es el único ejemplo, también para castigar a uno de sus elegidos (David) le mató al hijo recién nacido. Nos lo cuentá El 2º libro de Samuel 12:14-18.

14 Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá.

15 Y Natán se volvió a su casa.

Y Jehová hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente.

16 Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra.

17 Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan.

18 Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?

Y ya que hablamos de Dios matando niños, creo que el pasaje más gore de la Biblia, digno de una película de “Pesadilla en Elm Street o de la saga “Saw, es el que relata el 2º libro de los Reyes en 2 23-24

23 Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: !!Calvo, sube! !!calvo, sube!

24 Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.

O sea que tenemos a unos críos burlándose del profeta Eliseo por ser calvo, que no digo yo que esté bien. Pero la respuesta de Dios es mandarles dos osos y matar a 42 muchachos ¿Dónde está la actitud Pro-vida?

Un profeta calvo, Dios y unos osos nada amorosos. 2º libro de Reyes

A lo largo de los XXI siglos de historia las diferentes doctrinas cristianas tampoco se han caracterizado por su respeto a la vida. No hace falta irse a la edad media, ni a la inquisición o las cruzadas. En el siglo XX hemos tenido sangrientas dictaduras en España, Argentina o Chile que contaban con el beneplácito de los altos estamentos católicos o sucesos vergonzosos como el tráfico con recién nacidos en los que han estado implicados miembros de la Iglesia.

Muy recientemente en el ámbito católico hemos visto actitudes que cuestionan esta actitud pro vida. En la iglesia católica el feto se puede considerar algo tan sagrado como para que un médico que se niegue hacer un aborto terapeutico para salvar la vida de una madre (se ve que su vida no vale nada). Pero en otras ocasiones el feto no es tan sagrado. Los abogados de un hospital católico no tuvieron reparo en declarar que el feto no es una persona para ahorrarse pagar una indemización a un paciente en enero del 2013 en Estados Unidos.

Persona o no persona. Parece que según convenga.

El debate sobre el aborto es complejo, con muchos aspectos a considerar. Yo personalmente prefiero que haya una regulación que establezca unos plazos y unos supuestos  con el máximo respeto para la madre y el feto que una prohibición total que invite a las prácticas ilegales. La prohibición no respeta la vida, sino todo lo contrario. No hace falta ser muy listo para saber como en las épocas de prohibición las niñas ricas iban a Londres y las niñas pobres se iban a la curandera que lo solucionaba con agujas o cualquier otra animalada. No obstante lo que no admito en el debate es que para leyes que nos afectan a todo el mundo se consideren los condicionantes religiosos en los que solo cree una parte de la sociedad. Que solucionen primero sus propias contradicciones internas y que no nos den lecciones. Recomiendo ver la maravillosa película “Las Normas de la Casa de la Sidra” de la que extraigo este clip que explicita bastante bien los peligros de la prohibición total:

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=n38ya_FlTj0[/youtube]

Postdata: hay un fragmento de la Bíblia (Números 5 :12-31) en la que se establece el ritual que tienen que aplicar los maridos que sospechen que su mujer se ha acostado con otro. Algunos autores como Pepe Rodríguez en “Los pésimos ejemplos de Dios según la Biblia” argumentan que lo que describe es un aborto con hierbas como el Taruguillo o la Ruda. La interpretación de las “aguas amargas” como estas hierbas es bastante especulativa, más si tenemos en cuenta que este párrafo difiere bastante según las traducciones. Copio aquí el fragmento (versión Reina-Valera 1960) y que cada uno haga su interpretación.

12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno se descarriare, y le fuere infiel,

13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido sorprendida en el acto;

14 si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella amancillado;

15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.

16 Y el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga delante de Jehová.

17 Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de barro; tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua.

18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición.

19 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición;

20 mas si te has descarriado de tu marido y te has amancillado, y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu marido

21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de maldición, y dirá a la mujer): Jehová te haga maldición y execración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche;

22 y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.

23 El sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las borrará con las aguas amargas;

24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar.

25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer la ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová, y la ofrecerá delante del altar.

26 Y tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda en memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará a beber las aguas a la mujer.

27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar, y su vientre se hinchará y caerá su muslo; y la mujer será maldición en medio de su pueblo.

28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.

29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere infidelidad contra su marido, y se amancillare;

30 o del marido sobre el cual pasare espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.

31 El hombre será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.



394 Comentarios

  1. Pretendes leer la biblia cuando no se lee como cualquier libro va mas alla de tu capacidad se nota sacas versiculos diciendo lo que lees como sacando un contexto copias y pegas muy simple lo haces jaja es casi como la filosofia lo que dice no siempre es lo que parece es un poco de entendiemiento que muchos no saben por eso opinan y hablan.

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Por J. M. Mulet
Publicado el ⌚ 18 noviembre, 2013
Categoría(s): ✓ General