Sed con peg de tomate

Autor: Hover Beltran

Twitter: @iambehov

Instagram: @iambehov

LinkedIn: Hover Beltran

 

El Tomate, en el siglo XVI fue un viajero suramericano sin papeles, que paso muy desapercibido sin tener una identidad cultural propia en la gastronomía europea, que con el tiempo se fue abriendo espacio y se fue convirtiendo en un producto básico y esencial en la alimentación actual, sus primeros ejemplares llegaron al antiguo continente por medio de la conquista de las Américas, y se dispensaron por toda la cuenca del mediterráneo. Las plantas al no poderse mover y en su lucha por la supervivencia se adaptaron a diferentes condiciones ambientales, y “correr no es una forma de huir”, les ha permitido ampliar y almacenar su información para tener una habilidad excepcional de desarrollar sus propios mecanismos que permiten soportar y contrarrestar cuando están amenazadas. Las plantan actúan al mejor estilo de una colmena de abejas, pueden percibir cualquier amenaza que las ponga en riego, y comienzan a dirigir sus recursos para poder defenderse, estas formas de defensa pueden ser tanto en su aspecto como en su ADN, de modo que la diversificación fue el resultado de adaptación a condiciones subóptimas de algunas variedades de tomate en el sur de Europa.

 

Los seres humanos cuando tenemos una ausencia o abundancia de algo, por ejemplo, de dinero, entramos en una etapa que muchas veces no sabemos que hacer con ello, bueno, aunque algunos no; las plantas les suceden los mismo (aunque son mucho mas eficientes), pero con sus nutrientes esenciales para sobrevivir, a esto se le denomina estrés. El agua es uno de los factores más importantes para el desarrollo de las plantas, por lo que su carencia constituye una de las principales fuentes de estrés, las plantas de tomate han desarrollado diferentes estrategias que les permiten adaptarse o tolerar la ausencia de agua e incluyen modificaciones en el crecimiento, el desarrollo, cierre de estomas y cambios en los mecanismos que dan las ordenes para que se haga determinada acción de defensa que se activan al estar sometidos a la ausencia de agua.

 

 

En el marco del proyecto TRADITOM (http://traditom.eu/es/), financiado por la Unión Europea dentro del programa H2020, se ha examinado exhaustivamente el tomate, evaluando su tamaño, las hojas, su forma de crecimiento, el color del fruto, el clima y el suelo, en la zonas donde crece, además de examinar su ADN y la relación que tiene con cada uno de estos componentes, encontrándose 1700 variedades tradicionales de tomate europeo, de toda esta colección de plantas se seleccionaron las que estabas mas adaptadas a condiciones de calor y aridez que se dan durante el verano, apareciendo nombres como “Penjar”, “Da Serbo”, “Ramallet”, “Piennolo”, o “D’appendere”, conocidos históricamente por estar cultivados en condiciones de restricción de agua.

 

El agua es uno de los factores limitantes para el desarrollo del tomate.

Un cultivo hidropónico y a aunque suene bizarro es una de las formas artificiales mas eficientes para replicar las condiciones extremas de baja disposición de agua en plantas, hay compuestos químicos como el Polietilenglicol (PEG), que secuestran la disposición de agua y las plantas entran en condiciones de estrés como si estuvieran en su ambiente natural, activando su maquinaria de defensa para poder sobrevivir a esta condición, de esta manera se pude comparar las variedades de tomate que en los resultados de el proyecto TRADITOM crecían en condiciones extremas de sequia y las que no, también se pueden evaluar su comportamiento bajo estas condiciones, tendiendo en cuenta su crecimiento, su temperatura externa, el crecimiento de sus raíces y su eficiencia fotosintética a todo esto nosotros le llamados fenotipo; por otro lado la forma de evaluar el efecto del estrés se verifica por medio de una técnica que emplea pequeñas secuencias ADN, que actúan como una llave en una cerradura que al encajar pueden abrirla, pero en este caso emite una señal y si la llave no es la correcta no se puede abrir la cerradura de modo que n abra señal, para esto se diseñan las llaves para cada cerradura, pero en nuestro caso la cerradura es la encargada de enviar una señal para contrastar determinada defensa o traducido al castellano un GEN, y son los encargados de coordinar determinadas tareas como alargar raíces, o cerrar los estomas para no perder mas agua esta información se llamara genotipado.

 

Cultivo hidropónico de plantas de tomate.

 

¿cómo relacionar nuestra información tanto de fenotipado como genotipado?

 

En la actualidad y con el creciente volumen de información, se han creado técnicas que ayudan a correlacionar este flujo masivo de datos, puesto que al ser tan grande son mas complejos de manejar, de modo que ha tomado mucho peso las técnicas Bioinformáticas, estas con el uso de programas informáticos pueden hacer correlaciones entre los datos fenotípicos o biológicos y los genotípicos, así poder encontrar genes que actuar en actividades clave cuando las plantas de tomate están sometidas a sequia, una vez hemos conseguido encontrar estos supergenes, hacemos un cruce entre las plantas que tengan el supergen junto con uno que nos los tenga y se hace una evaluación en su población descendiente, verificando como se compartan para seleccionar el mejor.

 



1 Comentario

  1. Muy interesante el artículo!. Me parece muy buena idea abordar la selección de genes a través de cruces de plantas no tan alejadas genéticamente, además así puedes saltar la restricción de los OMGs. Teniendo en cuenta la escasez de agua que sufre gran parte de la península ibérica, este método sería muy útil para cultivar tomates en zonas más áridas.

Deja un comentario

Por J. M. Mulet
Publicado el ⌚ 29 julio, 2019
Categoría(s): ✓ Beltrán Hover
Etiqueta(s): ,