Crónica de “Mengem Sa?”

El pasado viernes 28 de Febrero acudí como ponente invitado a la jornada “Mengem sa? IX Jornada de Protecció vegetal”, organizadas por la Institució Catalana d’Estudis Agraris (ICEA) y l’Associació Catalana de Ciencies de l’Alimentació (ACCA). La jornada constaba de diversos debates y ponencias con los temas de “consumidor”, “seguridad y valor nutritivo” y “Producción” (en esta última participé como ponente).

La mesa de debate “Consumidor” (a la que acudí en calidad de espectador) dejó dos titulares interesantes. Al ser preguntados por el público sobre el tema de la alimentación ecológica los representantes de la diversas empresas de alimentación dijeron que la ofrecían, pero que la demanda era más bien escasa. De hecho el representante del mercado de la boquería dijo que en una reciente reunión en Helsinki se había constatado que la tendencia es al estancamiento a nivel europeo puesto que nadie compra una lechuga ecológica a 1,25 si la convencional vale 50 céntimos. La respuesta fue que no lo entendían puesto que ferias como biocultura están llenas. Se podría replicar que las ferias del libro están llenas de gente paseando, pero las ventas son las que son. Alguien puede ir a biocultura, pero comer ecológico todos los días… como que no. También se quejaron sobre un presunto incumplimiento sobre el etiquetaje de transgénicos a lo que los productores respondieron que nada de nada, que si utilizan OGM lo etiquetan. Aunque les emplazaron a mi charla de la tarde.

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Abel Mariné presentando mi intervención.

Mi charla sin novedades, salvo el inmenso honor de ser presentado por una institución en el mundo de la nutrición como Abel Mariné. Llevaba una figura con imágenes de etiquetas donde se explicita que contienen OGM, dando por contestada la pregunta de la mañana.

El debate posterior fue peculiar. Participabamos Judit Arnó, especialista del IRTA en control biológico de plagas, Pere Cabiscol, de la empresa Fruits de Ponent, Joan Rubió, de la empresa Recaredo que cultiva productos biodinámicos y Daniel Valls, presidente de CCPAE, organismo encargado de la certificación ecológica en Cataluña, además de un servidor. El moderador fue Emili Montesinos, catedrático de producción vegetal de la Universidad de Gerona. Lo suyo sería que os pusiera el vídeo del debate, pero no puedo, porque desde la parte ecológica de la mesa no quisieron que se grabara, por lo que me toca contarlo.

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Producto conteniendo soja OGM correctamente etiquetado

La impresión que tengo es que la gente que se dedica a la agricultura ecológica vive en una burbuja de autocomplacencia y tienen una percepción de la realidad diferente a la del resto. Hicieron afirmaciones del estilo “que la agricultura ecológica tiene menos emisiones de CO2″ y “Es más respetuosa con el suelo” cuando les dije que lo de las emisiones de CO2 no es general, ya que el uso de técnicas para el control de plagas poco eficientes muchas veces implica más tratamiento o utilización de plásticos, simplemente, lo negaron… hasta que el moderador les tuvo que dar los datos concretos. También dijeron, literal “que no hay ningún dato que diga que la agricultura ecológica es más insegura”… parece que no se enteran de las alarmas. Aunque a mi lo que más me sorprendió es la facilidad para autocolgarse medallas. Según ellos la agricultura ecológica es la que más se preocupa por el suelo y por el medio ambiente y su origen es en los años 20. Cuando les pregunté si se refieren a los trabajos de Steiner, creador de la antroposofía y de la agricultura biodinámica, que hablaba de astrología, calaveras enterradas, etc… resultaba que si. Parece ser que la agricultura ecológica nace con Steiner, que no era agrónomo, sino creador de sectas. Si esa es la base de la agricultura ecológica, mal empezamos. Curiosamente olvidan todos los trabajos de ingeniería agronómica que se hicieron en centros como el Rothamsted en Inglaterra y todos los avances que se han hecho para disminuir el impacto ambiental, tanto en el tema de los fitosanitarios, como en riego como en nuevas variedades. Se quejan de la poca investigación que hay en Agricultura Ecológica, cuando realmente lo que hacen es ignorar y despreciar todos los avances tecnológicos en agricultura. Una contradicción.

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Dar charlas tiene sus cosas buenas. Gentileza de Jose y Virginia de http://www.hermeneus.es/huertodejovi

Otra paradoja es que parece que tienen un léxico propio un poco peculiar. El término de agricultura ecológica ya de por si es bastante erróneo ya que la agricultura nunca es ecológica, pero ahora se refieren a la agricultura convencional como “agricultura química”. Durante una intervención del público una asistente dijo que ellos hacen agricultura ecológica y que, al contrario que la agricultura química, ellos utilizan productos como polisulfato, cobre, caolín o cloruro de calcio. Le pregunte si eso que había mencionado no son productos químicos, dijo que sí, pero tradicionales (parece ser que tienen una tabla periódica distinta y por eso no son “química”). También le tuve que incidir que esa agricultura “química” es la que da de comer a todo el mundo, y no la biodinámica o la ecológica.

Los participantes que representaban a la agricultura convencional se quejaron del exceso de control en comparación con la ecológica. Por ejemplo, el uso del caolín para preparados de fitosanitarios tiene un control exhaustivo, que no tiene cuando se utiliza en agricultura ecológica, de la misma manera, en producción convencional el número de aplicaciones de cobre está limitado y en ecológico es mucho más alto. Como lo dijeron os lo cuento.

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Ya tengo vino ecológico y biodinámico, gentileza de “Mengem sà?”

De la misma forma la base que tiene el reglamento de producción ecológica es que todo sea natural (el de la biodinámica son las paridas de Steiner, incluyendo calaveras y cuernos de la abundancia). Pero eso se pervierte. Por ejemplo, el cobre se autoriza por ser natural, aunque actualmente la mayoría del cobre de la agricultura viene de la chatarra… es decir, que ha sido manufacturado e industrializado.

Por último contaros que el detalle que tuvo la jornada con los ponentes fueron tres botellas de vino blanco, cada una representando un tipo de producción: una convencional, una ecológica y una biodinámica. Ya os contaré que tal. Últimamente se ha convertido en costumbre que después de las charlas alguien me regale algo de comer. Aprovecho estas líneas para agradecer a @Burgobarri la cesta de verduras que me regaló en Bilbao el lunes pasado y a Virginia y Jose, del huerto de jovi, la bolsa con verduras y huevos del jueves en el eeep-Valencia. Ya me lo he zampado casi todo y estaba delicioso.

De propina os dejo el aparente debate que tuve con Abel Mariné en el programa “Matí a 4 Bandes” en radio4 (en catalán).

Ir a descargar Por cierto, “Comer sin Miedo” parece que está funcionando muy bien. Llevamos 55 días entre los 100 más vendidos de Amazon y esta semana está 4 en la lista de los 10 más vendidos del suplemento “El Cultural” de “El Mundo”.


8 Comentarios

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José y Virginia

Hola José Miguel se nos hizo corta tu presentación, fue fantástica, nos alegramos que te haya gustado nuestro pequeño presente, que sepas que siempre seras bienvenido a nuestra huerta de Alboraya, tan cerca de ti, te esperamos pronto.
Un saludo
Virginia y José

Roger MuletRoger Mulet

Tuve la inmensa fortuna de tener como profesor a Abel Mariné en una asignatura sobre Interacciones entre Alimentos y Medicamentos. En todo momento me sorprendió la vastedad de sus conocimientos y la claridad de sus explicaciones. He disfrutado mucho volviendo a escucharle, esta vez en el debate con José Miguel, otro crack de la divulgación científica. Muy acertada la comparación entre la tecnología de los alimentos y la tecnología que hay tras un iPhone; es curioso cómo la gente desconfía de lo primero y en cambio queda fascinada por lo primero. El ejemplo del DDT ya lo había escuchado en clase, y ciertamente pone en evidencia la importancia de valorar las cosas en su contexto.

Miguel Blanco

Como ya sabes, aunque no comentas, la feria de la biocultura (nombre inadecuado donde los haya) también se encarga de promocionar estafas “halternatibas”: pendulitos de energías inexistentes, magnetoterapia, llamadores de ángeles, el poder de las gemas, reiki, acupuntura, etc.
Yo he estado un par de veces, hace bastantes años, con el interés de saber lo que había dentro. Con la excepción de la interesante charla de un médico sobre nutrición y los grupos de apoyo a la lactancia materna, salí muy decepcionado del resto, pues básicamente es todo charlatanería esotérica. Desgraciadamente, parece que el conjunto va en un pack y que debe ser “consumido” así, pues hay mucha (des)información “halternatiba” que hace sentir importantes a los asistentes al ser poseedores de una realidad exclusiva: los consumidores de productos “ecológicos” somos los salvadores del planeta, o poco menos.

Coincido con tu apreciación que la mayor parte de la gente va a mirar (no a comprar) seducidos (como yo) por los cantos de sirena. Gracias a información real que invita a la reflexión, como la presente y otras, no he vuelto, algo que no todos los asistentes pueden decir.

Saludos.

Gabriel TrenzadoGabriel Trenzado

Estimado Sr. Mulles, he leído su libro Comer sin Miedo y me lo he pasado muy bien. Como soy profesional del mundo de la agro alimentación espero que pueda escucharle en alguna de sus ponencias. Creo que es muy importante centrar los debates y los conceptos sobre estos temas, porque yo estoy un poco cansado de escuchar pseudo argumentos en foros que tienen un efecto grande en las reglamentaciones comunitarias. De hecho fui testigo presencial de las decisiones que se tomaron Bruselas sobre el etiquetado de transgénicos a en los alimentos, y siendo un lego en la materia, la lógica causal de algunos grupos que sé auto definen como defensores de la sociedad y del medioambiente, es un insulto al más mínimos sentido de la razón. Bueno, par no alargarme, en su libro (pag 253) da la cifra de de diabéticos en EEUU, 347 millones. Debe ser un error, porque EEUU tendrá unos 314 millones de habitantes, luego interpreto que faltaría una coma, lo que no sé si delante de 7 o del 4. muchas gracias.

joanjoan

pero exactamente qué tipo de agricultura, la del sello ecológico? y si eso fuera cierto, usar lo mejor de todas las tecnologías no sería lo más deseable? pregunto.

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