El post de hoy es obra de Galo Morcillo, alumno de la asignatura de comunicación científica del máster en biotecnología molecular y celular de plantas.
De una forma resumida, una planta es como una pequeña ciudad, con autopistas por donde son transportados los nutrientes de la planta, fábricas para producir energía (las hojas) y un sistema que se encarga de transmitir los mensajes. Cuando llega una mala noticia, como la sequía, la planta tiene que hacer una serie de cambios. En mi trabajo intento entender como unas pequeñas partes de la célula se comunican cuando hay poca agua.
Para ello trabajo con una planta llamada Arabidopsis thaliana que, aunque no se come se utiliza mucho en laboratorio ya que es fácil de estudiar y crece rápido.
Cuando ocurre esa falta de agua la célula debe adaptarse a ese cambio, y para ello utiliza proteínas que desempeñan distintas funciones. En mi caso me centro en unas que recubren la célula, son como la “piel” de la célula. Estas proteínas saben que pasan en el exterior y como deben actuar.
Como protagonistas en este trabajo tenemos una llamada clatrina y otra llamada VAP. La primera crea unas vesículas que son como una especie de burbujas utilizadas para transportar cosas en la célula. Este mecanismo se llama endocitosis y es super importante para que la célula se reorganice en sequía.
La segunda protagonista es VAP, que se piensa que actúa como puente entre diferentes partes de la célula.
Mi papel ha sido estudiar si estas dos proteínas interactúan, es decir, si trabajan juntas. Para ello utilicé dos técnicas:
- La primera usé un microscopio que me servía para ver si estás dos proteínas se encuentran muy cerca dentro de la célula. Si lo hacen se enciende como una luz amarilla que se ve en el microscopio como se ve en la imagen siguiente. Además, se puede ver en qué parte de la célula interaccionan las proteínas.

- La segunda técnica me permite obtener proteínas que estén interactuando entre sí. Si una proteína está junto a otra obtengo las dos y lo veo en el laboratorio.
Mediante la primera técnica vi que si interaccionan y mediante la segunda estoy a la espera de resultados.
Además, para entender mejor como funcionan estas proteínas, trabajé con plantas mutantes, en este caso plantas donde se ha eliminado un gen. Usé plantas que les faltaba un gen y las crucé para tener dobles y triples mutantes (es decir, que faltan 2 o 3 genes). De esta manera se puede ver si los efectos son mayores si faltan más proteínas en la célula o no. Lo interesante es ver si no tenemos estas proteínas si a la planta le cuesta más sobrevivir en sequía o no.
En el laboratorio ya he obtenido algunos de estos dobles mutantes y falta hacer ese estudio comentado anteriormente.
Todo esto es importante ya que nos permite entender como funciona la célula de la planta cuando hay escasez de agua. Y actualmente, con la amenaza del cambio climático estas estrategias podrían ser útiles para crear plantas resistentes a sequía.
