¿Y si la gripe pasara a tu descendencia? El caso de las posibles plagas genómicas vegetales.

Por J. M. Mulet, el 4 octubre, 2025. Categoría(s): General ✎ 3

El post de hoy es obra de Germán Belinchón, alumno de la asignatura de comunicación científica del máster en biotecnología molecular y celular de plantas.

 

 

Piensa por un segundo cómo tu cuerpo reacciona al pasar por una gripe. Dolores de cabeza, secreciones nasales por doquier, fiebre…, en general, lo pasas realmente mal. Ahora imagínate por un segundo que una vez que te infectas con el virus de la gripe tú y toda tu estirpe pasaréis a ser meros contenedores a merced de la infección. A partir de ese momento el virus se habrá integrado en tu genoma y, con muy mala suerte para ti, habrá acabado en el ADN de la línea germinal. Bien, si esto te ha parecido algo mínimamente intrigante, hoy vengo a presentarte que esto es una “presunta” realidad que se vive en el mundo vegetal (por ahora solo se encuentra en fase de hipótesis).

Desde hace ya tiempo es sabido que existen “bichos” relativamente pequeños en el genoma de las plantas que tienen características que los podrían hacer pasar perfectamente por otro tipo de agentes biológicos como los virus. Estos elementos se denominan retrotransposones, y es que son capaces de producir proteínas que permiten su replicación e inserción en otros lugares, como si se tratara de infectar regiones distantes del ADN celular.

Pero, por interesante que parezca, esto no acaba ahí. En los últimos años se ha descubierto algo aún más intrigante: elementos mucho más simples que los retrotransposones, denominados retrozimas. Estos no fabrican ninguna proteína propia, pero se aprovechan de la maquinaria de los retrotransposones para copiarse y moverse por el genoma, como auténticos polizones. Lo curioso es que adoptan una forma circular muy estable y que, hasta ahora, solo se han encontrado en los tejidos reproductivos de algunas plantas, como el girasol.

De aquí nace lo más llamativo: hay indicios de que incluso podrían saltar entre especies distintas utilizando insectos polinizadores como portadores de estos elementos. Si juntamos todas estas características y hacemos un ejercicio de imaginación, se podría pensar que estamos ante una plaga silenciosa capaz de infectar, no solo individuos, sino a especies completas. Por ahora no se conocen las consecuencias que esto puede tener en el funcionamiento de los individuos, ya que estos elementos se integran muy lentamente y es posible que, por meros mecanismos evolutivos, las plantas tiendan a hacerlos desaparecer o a repeler sus efectos sobre el desarrollo de estas.

Toda esta teoría no ha salido de la nada, forma parte de lo que descubrí durante mi Trabajo de Fin de Máster en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), en Valencia. He pasado meses explorando casi 2000 genomas de plantas completos en la base de datos más grande del mundo, llamada NCBI. El resultado ha sido que encontramos cerca de 8000 de estos curiosos elementos repartidos en más de 250 especies de plantas con flores.

Puede sonar alarmante, lo he usado para mantenerte enganchado, lo reconozco. Pero en realidad, la transferencia horizontal entre plantas es un proceso muy lento y, hasta donde sabemos, ocurre sobre todo con ayuda de otros organismos, como los insectos polinizadores. Son ellos quienes, sin saberlo, actúan como mensajeros entre especies. Y aunque existen indicios de que este fenómeno es posible, todavía necesitamos muchas pruebas más para confirmarlo.

Figura. Esquema que recoge todas las especies vegetales con retrozimas. Cada columna en rojo representa la cantidad encontrada de estos elementos en el genoma de la especie, siendo el máximo alrededor de 500 en la especie Taxillus chinensis.

Eso sí, aquí viene lo emocionante. ¿Y si estas “plagas genómicas”’ fueran responsables de algunos de los grandes saltos en la evolución vegetal? Todavía no tenemos la respuesta, pero la historia acaba de empezar.

Y hasta aquí, muchas gracias por quedarte hasta el final. Te animo a que dejes un comentario con lo que piensas al respecto o incluso ideas/curiosidades que te hayan podido surgir durante la lectura de este artículo, quién sabe, lo mismo eres tú el que da una respuesta a las innumerables preguntas que abre este tema.

Escrito por Germán Belinchón Algarra.



3 Comentarios

  1. Buenas tardes, muy interesante todo lo que contáis de vuestros cursos, doctorados e investigaciones.
    Lo que yo sabía sobre virus e inmunidad en el cuerpo humano, es que tu te puedes infectar con un virus como el de la gripe, el cuerpo lucha contra él y si gana te inmunizas, el cuerpo aprende y sabe como atacar a ese virus.
    Es por esto que me extraña cuando dices que ese virus puede pasar a tu genoma y pasárselo a tu descendencia, eso parece algo malo, como pasarle una enfermedad a alguien, por eso aquí va mi pregunta ¿Si ese virus pasa a formar parte de ti y no te mata, es algo malo?¿Te va a perjudicar en tu funcionamiento normal y hacerte más débil?¿O lo contemplamos por el lado positivo y te puede hacer más fuerte?, normalmente los virus suelen tener una connotación negativa, los médicos cuando te pasa algo y no saben como explicarlo derivan a virus o bacterias…
    Gracias por vuestro trabajo.

    1. ¡Hola! Soy el autor del artículo, muchas gracias por tu comentario 😊.

      Es importante distinguir entre los virus comunes, como el de la gripe o el mismo COVID-19, y los elementos de los que hablo en el texto, llamados retrozimas. Aunque pueden copiarse y moverse dentro del ADN, no son virus, sino elementos transponibles, una especie de “fragmentos genéticos» capaces de saltar de una región del genoma a otra. En este caso, además, se encuentran sobre todo en plantas e insectos, no en humanos 😁.

      Cuando uno de estos elementos se integra en el genoma, normalmente no causa ningún daño, ya que los genomas de los organismos complejos son enormes y la probabilidad de afectar un gen importante es baja. Sin embargo, si esta integración ocurre en las células germinales (las que dan lugar a los gametos), el cambio puede heredarse, lo que podría llamarse como una “infección” genómica. En ese caso, el nuevo fragmento pasaría a toda la descendencia y podría permanecer en la especie durante millones de años.

      De hecho, muchas veces estas inserciones no son perjudiciales e incluso pueden resultar beneficiosas, al generar variabilidad genética o favorecer adaptaciones evolutivas.

      Espero que esto aclare un poco más el tema; sé que es complejo, pero me alegra mucho tu interés. ¡Gracias por tu aportación!

  2. Muchas gracias por tu explicación, si que me ha servido.
    Me parece muy interesante y una buena forma de informar al público de los estudios, innovadores, que realizáis.
    Sigo a Mulet desde hace bastante tiempo y me gusta su enfoque de transmisión de la ciencia.
    Ojala os vaya muy bien en la vida, a todos los estudiantes de este curso, eso querrá decir que veremos vuestros estudios ayudando a la gente de una forma u otra. Hay que desasnar a mucha gente con muchos prejuicios.
    Un saludo.

Deja un comentario