CULTIVANDO PLANTAS DEVORAHOMBRES EN BOTES DE CRISTAL

Por J. M. Mulet, el 22 julio, 2021. Categoría(s): Alberto Coronado • Master en Biotecnología • Master en Biotecnología vegetal • Master IBMCP • Plantas Carnívoras ✎ 8

Post escrito por Alberto Coronado, alumno del Máster de Biotecnología molecular y celular de plantas.

 

 

Las plantas se encuentran en la base de casi todas las cadenas tróficas, siendo el pilar fundamental sobre el que se sustenta la vida en nuestro planeta. Las plantas alimentan a los herbívoros, estos a su vez a los carnívoros y así sucesivamente. Pero en ciertos momentos de la evolución la historia cambió. ¡¿Cómo?! ¿Qué quieres decir con eso Alberto? ¿Desde cuándo han cambiado las tornas en la naturaleza? ¿Qué nos hemos perdido?

A lo largo de la evolución, ciertas plantas que vivían en zonas muy pobres en nutrientes fueron desarrollando la capacidad de capturar y digerir pequeños animales, con el fin de buscar fuentes alternativas de nutrientes que les permitieran sobrevivir en aquellos ambientes tan desfavorables. Así surgieron las plantas carnívoras.

Es curioso porque esta habilidad no es única de un único tipo de plantas. Por el contrario, muchos géneros evolucionaron de forma independiente, pero con un objetivo común. El abanico de estrategias de captura es super amplio: desde plantas que realizan rápidos movimientos, pasando por otras que funcionan como papel atrapamoscas o algunas que han desarrollado hojas modificadas en forma de trompeta o de jarrones, donde los animales son capturados y digeridos.

A continuación, vamos a realizar una rápida clasificación de estas plantas para que las conozcas un poco mejor. Podemos clasificar a las plantas carnívoras de acuerdo con sus diferentes mecanismos de captura. Así, tenemos plantas carnívoras activas, que realizan movimientos súper rápidos para capturar a la presa. La archiconocida Dionaea muscipula o Venus atrapamoscas es un buen ejemplo, pero también utricularia, una planta carnívora acuática que funciona como una pequeña bomba de succión. Por otra parte, tenemos las plantas carnívoras semiactivas, que también se mueven, pero más lentamente. No utilizan el movimiento para capturar. Más bien lo utilizan para evitar que la presa se escape, enrollándose alrededor de ella. A este grupo pertenece, por ejemplo, el género Drosera. Por último, tenemos a las plantas pasivas. Estas no se mueven en absoluto. Al contrario, han desarrollado hojas modificadas que funcionan como recipientes que están llenos de agua y de jugos digestivos. La presa caerá dentro de estos recipientes y se ahogará, para que, a continuación, los enzimas de la planta lo digieran y se absorba. En este grupo podemos distinguir muchos géneros, como Cephalotus, Sarracenia, Heliamphora o Nepenthes.

FIGURA 1: Clasificación y ejemplos de algunas plantas carnívoras.

“The most wonderful plants in the World”. Estas son las palabras que utilizó el naturalista inglés Charles Darwin para describir estas plantas, convirtiéndose así en uno de los primeros científicos en interesarse por estas bellezas tan bizarras.

Desde entonces, las plantas carnívoras han estado siempre en el punto de mira, formando parte incluso de películas de terror, como aquella que aparecía en “The Little Shop of Horrors”, donde se mostraban como auténticas devoradoras de humanos. Pero en realidad, no son plantas devora-hombres… o bueno…

FIGURA 2: Charles Darwin, la portada de su libro sobre plantas carnívoras y el cartel de aquella película de terror cómico.

Siempre que hablo sobre plantas carnívoras me gusta remarcar la palabra “CARNÍVORAS”. Porque sí, estas plantas no son insectívoras como se han llegado a llamar. No solo capturan y digieren insectos. También son capaces de capturar ranas, ratones y hasta pequeños monos dentro de sus trampas. Así que piénsatelo dos veces cuando te plantees si en algún momento se convierten en plantas devora humanos. JAJA NO, kapasao?

Con todo esto en la cabeza, mi objetivo con este pequeño post no es darte la chapa con una parte de mi investigación… mi objetivo es que, cuando lo termines de leer, se te despierte ese gusanillo que te diga, ostras… ¿Y si me animo y cultivo muy propia planta carnívora? Mi objetivo es que te enamores de estas plantas, como ya le pasó a Darwin y como ya me pasó a mí.

Hace unos años, hacerse con una planta carnívora era casi imposible. A mi me costó dos años dar con la que fue mi primera Dionaea muscipula… Sólo las vendían esporádicamente en alguna floristería. Sin embargo, cada vez más fácil y habitual que se encuentren de forma atemporal en casi cualquier floristería y vivero del mundo.

¿Cómo es posible que la tendencia haya cambiado tan rápido? Pues principalmente gracias al desarrollo de técnicas de propagación masiva o micropropagación mediante cultivo in vitro.

Pero Alberto, ¿eso del cultivo in vitro no es lo de coger un óvulo y un espermatozoide, juntarlos y hacer bebés en tubos?

Ayyyy alma de cántaro… empecemos por el principio.

Cuando nos referimos a cultivo in vitro de PLANTAS hablamos de usar botes “en vidrio” –in vitro jaja saludos- donde les proporcionamos alimento y unas condiciones ideales para que se desarrollen y se reproduzcan asexualmente; pero más eficientemente de lo que pueden hacerlo en la naturaleza.

Para que nos entendamos: ¿quién no ha visto alguna vez a su abuela esquejar un geranio y sacar varias plantas de una sola?

Lo que hacemos en micropropagación por cultivo in vitro es lo mismo, pero controlando todos los parámetros. Somos abuelas. Pero con la diferencia de que, en lugar de sacar tres o cuatro plantas de una sola, nosotros podemos sacar millones.

FIGURA 3: Un servidor en cabina de flujo laminar cultivando plantas en botes (arriba) y una Dionaea muscípula in vitro dentro de nuestras cámaras de cultivo (abajo).

Para entender el cultivo in vitro hay que quedarse con tres cosas:

  1. Este alimento del que te hablo es una gelatina rica en sales minerales y azúcar que nutre a nuestra planta en el bote para que no tenga ni que preocuparse en hacer la fotosíntesis. Sí, lo reconozco, las malcriamos. Pero si quieres que las plantas hagan lo que tu quieres, te toca malcriarlas.
  2. Las plantas crecen en condiciones AXÉNICAS. Es decir, en condiciones de esterilidad. El único organismo vivo que hay dentro del bote es nuestra planta. Dentro no puede haber ni hongos ni bacterias (contaminaciones), ya que les gusta esta gelatina dulce casi más que a nuestras plantas y las acabarían matando. Es por esto por lo que trabajamos en cabinas de flujo laminar, donde una corriente de aire filtrado libre de microorganismos nos permite asegurar la esterilidad durante la manipulación del material.
  3. Una vez micropropagadas, las plantas deben enraizar y aclimatarse, para que puedan sobrevivir en una maceta, pues ese es su objetivo final. Pero esta historia es para otro día.

En el laboratorio 0.07 del IBMCP, llevamos algunos años poniendo a punto muchos métodos, algunos no descritos antes en bibliografía, para la micropropagación de plantas carnívoras, con los ojos puestos en el futuro, en poder ampliar la cantidad de especies comercializables.

FIGURA 4: Laboratorio 0.07. De arriba abajo y de izquierda a derecha: Luis, Majed, Sara, Constanza, Alberto, Álex, Sara, Mayra, Alberto, Mary y Carlos.

Por lo que quizás, la próxima vez que te encuentres con una de estas bellezas, te acuerdes de este post, te pique el gusanillo y te animes a cultivarla. Sólo te daré tres consejos rápidos: agua destilada, mucha luz y sustrato libre de sales minerales. ¡Ya verás los agradecidas que son!



8 Comentarios

  1. ¡Enhorabuena por el post! Da gusto leer una publicación de alguien con tanta pasión y que transmite sus conocimientos de una forma tan emocionante y sencilla a la par que clara y precisa.

    1. Ojiplática me quedo!! Fantástico post!! Me ha picado el gusanillo Alberto…y te nombro cienciinfluencer de la semana, pero…yo quiero ser la abuela de las orquídeas! Para cuándo un post con ellas? Sólo creas carnívoras o podrías reproducir cualquier planta así? Me surgen muchas preguntas…Nunca pensé que una bella planta pudiera crecer en esas condiciones. Gracias por acercarnos la ciencia con tanta pasión y conocimiento!

  2. Alberto, me ha encantado tu post, una forma divertida y sencilla de conocer un poco más del mundo de las carnívoras. Es la gente apasionada y curiosa cómo tú, la que cambia el mundo.

    1. Muy interesante. Ahora sólo falta enseñar a estas plantas a que les guste concretamente algún bichillo malo para otras plantas y que ellas hagan el trabajo de comerse a esos insectos dañinos. Sería estupendo. Ánimo y gracias por seguir investigando. 👏👏👏👏

  3. Hooa, me estoy volviendo devorador de contenidos como este.
    Si ellas, las carnivoras, me devoran y yo devoro lo de ellas. ¿Se cierra el círculo?.
    Filosofía y ciencia de la mano.
    Quiero más, Alberto, estoy ambriento … Ñam, ñam.

Deja un comentario